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Hoy martes 11 de octubre de 2005

CONFERENCIA BINACIONAL

Medios indígenas e indigenistas

CARLOS F. MARQUEZ

Las manifestaciones del video indígena adquirieron presencia en el Tercer Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) el día de ayer, a través de la conferencia binacional sobre medios indígenas e indigenistas, en la cual, videorrealizadores y cineastas tanto norteamericanos como mexicanos hablaron de la realidad del video indígena y expusieron las alternativas que de manera independiente se han generado para el impulso de este medio, que los pueblos originarios de ambos lados de la frontera han adoptado para defender su lugar en el mundo.

En la primera mesa, dedicada a hacer un recuento encaminado a la reflexión sobre los problemas y ventajas que ha encontrado el video indígena en sus inicios y a lo largo de su devenir, la ponente Amalia Córdova, representante del Museum of the American Indian en la ciudad de Nueva York, habló de los proyectos binacionales de dicho recinto, mas no sin antes efectuar un recuento del desarrollo de los medios indígenas e indigenistas en nuestro país, reconoció la labor del INI al originar un fuerte movimiento de video indígena al abrir centros de capacitación para videoastas indígenas en Oaxaca, Sonora, Yucatán y Michoacán, sin embargo, destacó que uno de los retos que tiene que alcanzar actualmente la CDI, es ofrecer una formación más especializada.

En lo que concierne al impulso que el Museum of the American Indian ha otorgado al acceso de los pueblos indígenas a los medios de comunicación, destacó que el Festival de Cine y Video Indígena Americano ha sido una de las vertientes más importantes ya que permite el encuentro de cineastas del norte y del sur del continente americano, propiciando un diálogo en torno a cada uno de los panoramas nacionales en lo que se refiere a alternativas parta el acceso de los indígenas a los medios de comunicación.

CONFFE~3Agregó que la difusión de las producciones indígenas o indígenistas tienen como principal objetivo espacios muy distintos a los del resto de los festivales, ya que la difusión se centra en las comunidades indígenas, donde se tiene que enfrentar a otro tipo de problemas como el idioma y la gran población de analfabetas, por tanto, señaló que el limitado impacto que pueden tener las producciones, exige un mayor trabajo para que el lenguaje de cada uno de los pueblos no sea un problema para la comunicación entre ellos.

En una segunda mesa se abordó el tema de el impulso documentalista, donde participaron los video realizadores Carlos Pérez Rojas, director de Mirando hacia dentro: La militarización en Guerrero; Pedro Daniel López, director de Canción de nuestra tierra (K´evujel ta jteklum); Yolanda Cruz, directora de Sueños Binacionales, y Roberto Olivares, director de Ojo de agua.

Carlos Pérez Rojas, miembro de Promedios de Comunicación Comunitaria, compartió diversos aspectos de la labor que esta organización realiza para el impulso del documental indígena, facilitando equipo de video, computadoras y otorgando capacitación a comunidades indígenas y organizaciones sociales en los estados de Chiapas y Guerrero.

En un principio, Promedios facilitaba el equipo antes mencionados a las comunidades indígenas, con la intención de que encontraran en el video una herramienta para documentar la violación a los derechos humanos de que eran víctimas.

"México es un país de grandes contrastes sociales, sin embargo, Vicente Fox no se cansa de decir que la economía crece día con día, pero hay otra cara de México que se han empeñado en mantener oculta y en el rincón más sucio, es esa cara la que Promedios quiere mostrar a México y el mundo, porque uno de nuestros objetivos es hacer efectivo el derecho constitucional de acceso a los medios de comunicación ", afirmó Pérez Rojas.

Destacó que una de las acciones que han sido más significativas para la asociación de la cual forma parte, es la capacitación y entrega de equipo en los municipios autónomos de Chiapas, agregó que estos municipios y las juntas de buen gobierno están sumando esfuerzos para construir centro de comunicación en los 5 Caracoles y la empresa se encuentra en una etapa de equipamiento.

"En Chiapas, lo que comenzó como una iniciativa encaminada a evidenciar la violación de los derechos humanos en las comunidades indígenas del sur del país, se convirtió en una forma de construir el testimonio de la lucha armada zapatista y de que los indígenas muestren sus esperanzas, sus formas de trabajo colectivo y propuestas en diversos rubros de la vida social, pero sobre todo, les ha permitido reivindicar sus derechos y mostrarse ante el mundo con dignidad", concluyó Carlos Pérez.

Por su parte, Pedro Daniel López, miembro fundador del proyecto Videoastas Indígenas de la Frontera Sur, informó que el documental creció en Chiapas gracias al interés que mostraban las comunidades indígenas por grabar sus fiestas, tradiciones y costumbres con la intención de preservar y dar continuidad a los valores culturales propios, sin embargo, están tratando de impulsar el video hacía nuevas rutas encaminadas a la educación e investigación de antropología social, así como a la comercialización de los productos que elaboran los pequeños productores de Chiapas.

Yolanda Cruz, miembro del Frente Indígenista Binacional que opera en Fresno, y Los Ángeles, California, expresó que el FICM le ha dado la oportunidad de relacionarse con otros videoastas y cineastas indígenas, sin embargo, aseveró que aún hace falta una mayor comunicación entre todos los grupos étnicos y comunidades indígenas de México, ya que no sólo son indígenas los de Oaxaca, Chiapas y Michoacán.

Roberto Olivares, presidente de la organización Ojo de Agua Comunicaciones, aseveró que el documental indígena se bifurca en 2 grandes vertientes, donde por un lado se encuentran los que quieren hacer de los medios audiovisuales una herramienta para registrar sus fiestas y tradiciones, por otro lado se encuentran los realizadores que quieren profesionalizar sus prácticas ara lograra una mayor proyección de sus trabajos, sin embargo, las estructuras narrativas tienen que adecuarse a los intereses de los indígenas que exigen trabajos con mayor duración, donde se capte lo más posible la vida de la comunidad, lo que se contrapone con los requisitos de un festival que solicita menor tiempo y una estructura narrativa mucho más elaborada, frente a esta realidad, señala como necesario encontrar un punto intermedio para lograr un mayor impacto del video indígena.