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Del 5 al 11 de diciembre de 2005

Disección Visual Arte en la web

la alternativa frente al museo

Héctor Contreras

En la búsqueda, de la experimentación, la transgresión, la subversión, la exploración y la expansión, que caracteriza al arte de nuestros días, que conjuga nuevas tecnologías con la experimentación sensorial y conceptual, se han incorporado nuevos vocablos dentro de su léxico, entre los que encontramos, la tecnoplástica como una parte del llamado tecnoarte en el cual se engloban distintos conceptos y disciplinas, como: netarte, hipercultura, cyborgs, performances multimediales, instalaciones digitales, happenings virtuales, exhibiciones en línea, y un sinfín de manifestaciones que encuentran cabida en los espacios cibernéticos de la red.

El advenimiento de nuevas tecnologías es parte del proceso evolutivo en cualquier ámbito de actividad humana. Las implicaciones del cambio suponen una serie de replanteamientos de orden teórico y formal. Ante el dilema de la utilización de herramientas sofisticadas como los ordenadores se crean nuevos discursos en torno a la producción, distribución y consumo del arte.

El choque que enfrentan la tradición artística, dentro de la cual se concibe a la obra como producto de la inspiración del genio, y sus creaciones virtud de su inspiración y talento, así como la capacidad de sus habilidades manuales, todo ello aunado a la mistificación de la obra al ser considerada única e irrepetible; y en contraparte la tecnoplástica, en donde se propone una transformación de los valores enunciados dentro de la tradición, y una relectura de los procesos conceptuales que definen al arte. La problemática reside principalmente en la escasa aceptación por parte un público no acostumbrado, que se resiste a valorar obras en las que la impronta del autor es a través de soportes digitales, en los que se han sustituido los pinceles y los pigmentos por pixeles.

La tecnoplástica es algo más variado y complejo que la simple producción de mapas de bits en un ordenador, es una nueva propuesta que adopta la estética surgida de la incipiente hipercultura tecnológica. En su discurso, la tecnoplástica pretende incorporar sensaciones captadas de toda aquella información visual que de manera consciente o inconscientemente captamos como participantes de la hipercultura, sus creaciones revisten las impresiones inspiradas en el diseño, en la colorimetría, en los volúmenes y espacios cibernéticos, en las visiones microscópicas y celulares, y en general producen una sensación de alta tecnología.

El hecho de que el artista no participe directamente en la manufactura de sus obras, ha dado pie al rechazo por parte de sectores conservadores que aún reclaman el virtuosismo técnico que caracteriza a la pintura tradicionalista. En defensa del arte digital, podemos argumentar que en tiempos pasados, los grandes maestros se servían de ayudantes para realizar sus trabajos, y de igual manera empleaban todas las posibilidades tecnológicas disponibles en su época. Al parecer los detractores han olvidado, que la idea y el planteamiento de la obra, no son producto del procesador, sino de la creatividad del artista que se vale de ese medio, en este caso, no sólo para su creación, sino también para su difusión.

Debido a que las producciones de arte digital que se exponen en la red, no tienen como pretensión primordial ser asimiladas en los acervos de las instituciones, Jon Ippolito especialista en el tema de la conservación de obras a través de los museos, sostiene que las propuestas expresadas en la web y otros proyectos on-line, son esencialmente efímeros y por lo tanto de difícil conservación y almacenamiento. Con lo cual los museos recurren a la política de convertir en fetiches objetos más convencionales, ya aceptados por el mercado, dejando a los trabajos más radicales desaparecer entre las grietas de la historia del arte. En sí mismo eso no hará los museos obsoletos, pero sí terriblemente aburridos. De acuerdo al planteamiento de Ippolito ¿Por qué el artista debería esperar que un museo le confiera respetabilidad cuando puede obtenerla por sí mismo en el World Wide Web?