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Hoy lunes 26 de diciembre de 2005

LA HISTORIA, METAFORA SOBRE LA GENEROSIDAD, FUE ESCRITA POR DICKENS HACE 163 AÑOS

Canción de Navidad, un clásico de la literatura llevado a la cinematografía

La primera adaptación al cine se realizó en 1935 bajo la dirección de Henry Edwards

ALEJANDRO CERVANTES I parte

Transcurren los días en que la mayor parte de la población cristiana mundial celebra una de sus fiestas importantes: la Navidad. Alrededor de esta fecha, que tiene cerca de 2000 años de ser conmemorada, se han creado tradiciones y símbolos que son llevadas y recreados con júbilo por, mayormente, el mundo occidental. Estos usos y costumbres por supuesto que han trascendido el plano cotidiano y se han filtrado a las artes. En la literatura, por ejemplo, se han escrito miles o tal vez millones de páginas que celebran el acontecimiento desde distintas percepciones, perspectivas, ópticas y sus respectivas variantes alrededor de dos milenios de historia.

Una tradición que es relativamente joven dentro de estas fiestas es la presencia de un texto creado por una de las plumas más célebres y prolíficas del Reino Unido. Con una edad de 163 años, la historia escrita por Charles Dickens, titulada Una canción de Navidad, se ha convertido, desde su publicación hasta la fecha, en una alegre tradición, principalmente para el mundo infantil, y que fue recreada en la mayor parte del siglo 20, trasladándose de las páginas a otros medios de difusión, como la radio, el cine y la televisión.

Esta historia cuenta la circunstancia de un hombre de corazón duro, avaro y agiotista de profesión, y amargado de tiempo completo llamado Ebenezer Scrooge y de cómo es redimido por la visita de varios espectros que le hacen entender que estas fechas son de paz y armonía entre los hombres de buena voluntad. A continuación, una breve crónica del paso de esta historia por el séptimo arte; pero antes es pertinente mencionar lo siguiente:

Charles John Huffam Dickens nació el 7 de febrero de 1812 en Portsmuth, condado de Hampshire, en Inglaterra. El futuro escritor viene al mundo en "la mejor y la peor de las épocas". Fue hijo de John Dickens, un gris empleado y escribiente de la Pagaduría de la Armada, y de Elizabeth Barrow, ambos de clase social baja. En sus primeros años de vida sufre la pobreza que en el futuro describiría en sus historias. Estudiante autodidacta, pronto descubre su facilidad para idear historias, influido por las plumas de los escritores Henry Fielding y Tobias Smollet.

Después de desempeñar trabajos menores, en 1827 se convierte en periodista del Parlamento, gracias ha sus grandes dotes como narrador y cronista. Posteriormente de laborar en algunas publicaciones y periódicos, en 1833, bajo el pseudónimo de Boz, publica una serie de relatos donde describe el entorno social londinense con tal gracia y capacidad para los detalles que se convierte en una pluma popular.

En el año 1836 publica la compilación de sus textos en un volumen titulado Los apuntes de Boz, lo que le provee la oportunidad económica de contraer matrimonio con la joven Catherine Hogarth. Animado por su nueva situación, publica en colaboración con el ilustrador H. K. Browne, mejor conocido como Phiz, la obra Los papeles póstumos del club Pickwick, en 1837. Pasarían varios años y muchas exitosas obras hasta que en el otoño de 1842, cuando el escritor trabajaba en una obra que titularía Martin Chuzzlewit, se le ocurre escribir un pequeño relato para "llenar los ratos de ocio que le quedaban", texto que finaliza en un mes y que sería publicado por los editores Chapman and Hall, con ilustraciones de John Leech en diciembre del año siguiente, convirtiéndose instantáneamente en un gran éxito editorial la obra llamada Canción de Navidad (A Christmas carol), y en una auténtica tradición navideña. Desde ese momento la obra ha viajado a través del tiempo y las diferentes generaciones que la han podido disfrutar y que se han contagiado del cristiano mensaje y de la moraleja dickensiana.

La primera adaptación que el cine hace de la historia se realiza en 1935, cuando se presenta la cinta Scrooge, producción inglesa que fue dirigida por Henry Edwards y donde el papel del legendario avaro que le da título a la obra fue realizado por el actor Seymour Hicks, al que acompañaron Donald Calthrop, Robert Cochran, Maurice Evans, entre otros.

En Estados Unidos es en 1938 cuando la historia es recreada por el realizador Edwin L. Martin, que fue apoyado por los estudios Metro-Goldwyn-Meyer. En dicho film participaron Reginald Owen como Ebenezer Scrooge, Leo G. Carrol como Jacob Marley, Gene Lockhart, Katheleen Lockhart y Terry Kilburn como el desahuciado Tiny Tim , entre otros. Esta fue una regular versión que tuvo un discreto éxito, ya que por esos años, de manera tradicional y casi religiosamente, se hacía una adaptación radiofónica de la mencionada obra donde el famoso actor de carácter Lionel Barrymore le daba voz al célebre avaro y para un gran sector del público de ese entonces él era el verdadero Scrooge.