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A LOS 23 AÑOS FORMO SU PRIMER BANDA, LA PRAGUE BIG BANDA, CON RASGOS DE JAZZ EUROPEO Y CHECO La riqueza del jazz mexicano radica en su particularidad: Milan Svoboda Ha participado en innumerables festivales, tanto en Europa como en América y Asia ALMA VALENCIA/ROBERTO HUITRON Especial para La Jornada Michoacán Milan Svoboda es un clásico contemporáneo, pues la música actual europea no se explica sin su participación. A los 23 años forma su primera banda, la Prague Big Banda; esa legendaria banda nos refiere al estilo que marcó la historia del jazz europeo, desde la identidad de lo checo; esta misma agrupación la condujo Svoboda a la formación de una verdadera amalgama de lo checo y el jazz original de las grandes bandas estadunidenses, marcando en sus agrupaciones musicales (la orquesta ya referida, de su cuarteto, su Dúo y él como solista de piano y órgano) un estilo propio pero diverso. Ha participado en innumerables festivales de jazz, tanto en Europa como en América y Asia, alternando con grandes y reconocidas figuras del jazz, como James Moody, Toni Lakatos, Phil Wilson, Sonni Constanzo, el baterista mexicano Víctor Mendoza y Sigi Finkel, entre muchos otros. Este artista ha incursionado en música para teatro, cine y televisión; por ejemplo, escribió la música de las películas The foam of the days, Last butter fly, Day of reckoning, además de musicalizar animaciones para televisión, dramas teatrales y la música para el ballet de la obra de Mugli, presentada en el Teatro Nacional de Praga (TNP), donde además ha musicalizado 14 obras de teatro para la compañía del TNP, entre las que se encuentran Hamlet, Fausto, Peer Gynt y Tha lion in winter, los musicales Jesucristo Superestrella, Evita y Los Miserables. Sin embargo, no ha abandonado la música clásica, como lo muestra su Concierto Groso para violín, piano, cuerdas y orquesta. En sus ensambles la música clásica y el jazz se fusionan. La academia también ha ocupado de Svoboda, ya que imparte cátedra de Composición, Armonía de Jazz en Jaroslav Jezek, del Conservatorio de Praga, y cuenta con 13 álbumes premiados de los 26 que ha grabado a la fecha. A finales de los 80 se da un cambio trascendente en la agrupación musical que dirige, pues se integra a la banda de Milan Svoboda una nueva generación de músicos de jazz, siendo Svoboda un formador de jazzistas, a través de talleres y clínicas de música. En la música de Svoboda se encuentran influencias de la música étnica y folclórica checa, así como fuertes sonoridades de la música clásica europea, Mozart, Dvorak, enriquecida con la influencia latina. Debido a esta impresionante carrera es que La Jornada de Michoacán decidió entrevistarlo al final de su presentación en el Jazztival, el pasado viernes 31 de marzo de 2006 en la Casa de la Cultura de Morelia. ¿Tu música es representativa de lo que actualmente se hace de jazz en Europa en general y en la República Checa en particular? Efectivamente la música que hacemos es representativa de nuestro país y el programa que hoy tocamos fue armado con la intención de dar a conocer la música contemporánea de lo que actualmente se hace en Europa; es lo que promovemos. ¿Existe en tus composiciones para tu grupo, así como en tus improvisaciones, alguna influencia de los grupos integrados por Keitt Jarret y Jonh Garbaret? Sí, efectivamente, tengo influencias de Keitt Jarret en el sentido de que él es un jazzista de los más importantes en la historia de la música, y en ese sentido lo retomo en mis trabajos, muchos de los cuales están inspirados en su música. Por otro lado, hay que considerar que Garbaret es un personaje único, ya que tiene su propia música, pues no se parece a nadie, sus creaciones tienen personalidad propia al ejecutar el sax; no tiene comparación con ningún otro, pues él creó un estilo para su instrumento. Si bien es cierto que ha tenido relaciones de trabajo con Chicorea, el propio Jarret y otros músicos connotados, en la forma de tocar el saxofón es exclusivo y tiene una forma muy especial de hacerlo. ¿Encuentras alguna diferencia entre el jazz europeo y el estadunidense? En nuestro caso, la música estadunidense de jazz fue como nuestro alfabeto de la A a la Z para comenzar a armar nuestras composiciones e improvisaciones, en ese sentido para nosotros fue muy importante, pues el jazz americano representa la tradición de esta música, pero a partir de ahí comenzamos a darle un acento de nuestras tradiciones musicales, propias de nuestras regiones que conforman Europa, realizando un jazz característico de este continente, vinculándolo con el jazz que se hace en América Latina, que es también muy importante para nosotros y del cual hemos iniciado su aprendizaje. ¿En la etapa del socialismo en tu país se conformó una tradición jazzística, la retomas en tus actuales creaciones? Esto sólo lo vemos como un periodo de la historia, pero claro que nos formamos musicalmente en gran parte con este periodo que va hasta finales del años 80 del siglo pasado, pero principalmente mi música se nutre de la música tradicional checa y de autores europeos y checos mundialmente conocidos, como: Mozart, Dvorak, Markynu, Diana Che, que si bien no hicieron jazz, fueron clásicos y músicos tradicionales, pero yo soy diferente a todos ellos, pues lleva mi individualidad, que es el jazz, aportando a esta música la tradición checa y europea. ¿Entonces tú estarías de acuerdo con el Arte Emsamble de Chicago cuando afirma que ellos, más que hacer jazz, hacen música étnica? El Arte Emsamble de Chicago surgió en una etapa de grandes cambios y rupturas, que van desde el hippismo y la contracultura, y esta agrupación musical experimentó muchos canales y expresiones musicales de vanguardia. En este inicio de milenio donde la guerra como la de Irak, el terrorismo y la violencia delincuencial está sumergiendo al mundo en una cultura de la muerte, ¿qué aporta el jazz para abandonar este tipo de cultura? Yo soy un hombre muy pacífico, detesto la guerra, por lo que trato de hacer en este periodo música que haga feliz a la gente, transmitiendo a ésta, tanto joven como madura, a través de la música, la posibilidad de ser felices. Pienso que ha llegado el momento de no ser tan complicados y conflictivos, como sucedió en los años 50, después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la desesperanza y la incertidumbre eran patentes en la sociedad, por lo que hay que superarlo e iniciar una nueva etapa, y dado que el jazz es sólo una expresión artística, donde uno, de manera muy libre, puede expresarse; pues puedes, a través de la música, hablar de historias personales agradables y transmitirle alegría a la sociedad. ¿Ya conocías el jazz mexicano? Sí, y me parece muy interesante saber que gente muy joven está haciendo jazz, y lo más destacado es ver cómo los conservatorios que son tan importantes para la formación de los músicos de México pueden aportar mucho, y he tenido la oportunidad de escuchar el día de ayer al pianista Mark Anderrut, con quien he tocado y compartido en otros momentos, al igual que con otros músicos mexicanos, y los músicos de aquí de Morelia me parecen extraordinarios, como el saxofonista Juan Alzate, Efrén Capiz, entre otros. Según tu experiencia, ¿se puede considerar a la música de jazz mexicana como de vanguardia? Por supuesto que la música de jazz mexicana puede ser vanguardista, pero nada tiene que ver la nacionalidad mexicana con los músicos, ya que los músicos pueden ser, por sí solos, vanguardistas, independientemente de su nacionalidad, como es el caso de los mexicanos. Partiendo de que la música a la que nos referimos conserva la estructura del jazz, ¿existe algún elemento que la diferencie del resto del jazz que se realiza en otras latitudes, concretamente el jazz mexicano tiene su particularidad? Precisamente lo más importante es que la música de jazz mexicana es diferente, debe ser diferente y es correcto, pues ahí radica su riqueza, ya que tiene su particularidad, más en la música de jazz, cuyo elemento central es la improvisación, donde cada músico le inyecta su personalidad, su particularidad. Al señalarle las coincidencias entre él y Keitt Jarret en cuanto a su formación académica clásica, señaló que "Keitt Jarret es único, su música se puede considerar como clásica perfecta; de igual forma, yo puedo aportar y trabajar a todos los niveles, yo porque estudié en la academia, pero Keitt es único, y lo bueno es que todos somos únicos; yo también soy sólo uno". | ||
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