■ Si el gobierno sigue financiando la construcción del puente, volverán a manifestarse: Cázares
Cierran el paso al tren integrantes de la Asamblea Popular del Pueblo de Michoacán
■ Reubicar el patio de maniobras y destinar los recursos del puente al desarrollo social, las peticiones
ANTONIO AGUILERA
Lo que ni los aguerridos trabajadores del volante, liderados por Trinidad Martínez Pasalagua o Miguel Corona Salto, pudieron hacer, ayer alrededor de 500 integrantes de la Asamblea Popular del Pueblo de Michoacán lograron: cerraron el paso al tren “gringo” y lo obligaron a refugiarse en su patio de maniobras.
Desde las 10 de la mañana, todas las organizaciones sociales que forman parte de la APPM se reunieron en las inmediaciones de la construcción del puente en la Avenida Madero, que realiza el Ayuntamiento moreliano para sortear el paso del tren, propiedad de la empresa estadunidense Kansas City Southern, y que hecha a perder el día a más de 90 mil automovilistas cuando paraliza las vialidades.
Después de dos horas de mitin, el cual fue encabezado por Jorge Cázares Torres, secretario técnico A de la Sección 18, aseguraron que en caso de que el gobierno municipal y el estatal sigan financiando la obra de construcción del puente, se volverán a manifestar en la obra.
Previamente al mitin, los integrantes de la APPM efectuaron una marcha que partió del obelisco a Lázaro Cárdenas hacia la construcción del puente ubicado en las esquinas de Avenida Periodismo y Madero poniente.
En el lugar, informaron sobre un pliego petitorio que entregarían en Palacio de Gobierno, en la SCT y en las oficinas de la propia empresa estadunidense, en el cual se exige que se reubique inmediatamente el patio de maniobras del ferrocarril, que el Ayuntamiento panista aplique los recursos que está destinando a la construcción de la vialidad para programas sociales en beneficio del municipio, como inundaciones, contaminación, deforestación, entre otras, y descargar en su totalidad el costo de la obra en la empresa trasnacional concesionaria del servicio ferroviario (Kansas City Southern).
Y justo cuando se disponían a retirarse del lugar, para entregar el pliego petitorio en Palacio de Gobierno, el pitido del ferrocarril desencadenó la parte substanciosa de la resistencia, toda vez que alrededor de 100 personas se plantaron justo a la mitad de la vía, la cual, desde temprana hora, era protegida por efectivos del Grupo de Operaciones Especiales.
Y al grito de “no pasará, no pasará”, los manifestantes cerraron filas cuando la máquina del tren, que arrastraba tan sólo dos vagones, hacía esfuerzos por detenerse. Y por espacio de media hora la resistencia al “tren gringo” impedía el paso del ferrocarril, pese a los empujones y golpeteo de los que fueron víctimas del GOE.
Ante la fortaleza y denuedo mostrada por los integrantes de la APPM, el maquinista tuvo que dar marcha atrás y retornar al patio de maniobras, con lo que se registró el primer triunfo simbólico de la resistencia.
Después de ello, Jorge Cázares consideró como una agresión el hecho de que se haya girado una instrucción de la empresa ferroviaria para darle la salida a uno de los trenes que iba dirigido hacia el tumulto que ahí se encontraba, actitud que incitó a que la gente volcara en cólera; sin embargo, aseguró que no iban a caer en ese tipo de provocaciones.