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Hoy sábado 2 de septiembre de 2006

■ En seis años se agudizó el desempleo y se ha abaratado la mano de obra, señala
La política laboral de Vicente Fox, un desastre, revela informe de la ENAT
■ Casi 30 millones de trabajadores en México perciben menos de tres salarios mínimos

Antonio Aguilera
El verdadero objetivo de la política laboral del gobierno del panista Vicente Fox es ir desprofesionalizando el trabajo, abaratando la mano de obra.
En México, alrededor de 27.9 millones de personas no pueden adquirir completa la canasta básica. En su análisis de los saldos de la política laboral de Fox Quesada, el investigador Raúl Jiménez Lescas, director del plantel Morelia de la Escuela Nacional de Trabajadores, destaca que los asalariados son la mayoría de la población ocupada (59.91 por ciento), pero ello no es producto de los esquemas laborales del foxismo, sino de la aceptación por parte de la población de un salario precario, de prescindir de prestaciones y de no contar con seguridad social.
Capitalismo salvaje a la carta
De acuerdo con Jiménez Lescas, en el último año del sexenio foxista se calcula que la población del país asciende a los 106 millones 251 mil 508 habitantes, de los cuales, la Población Económicamente Activa (PEA) se ubica en los 43 millones 914 mil 704 personas y la Población Ocupada (PO) en 42 millones 366 317 trabajadores, de los cuales, la mayoría (59.91 por ciento) son asalariados, según los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Empleo 2006, elaborada por el INEGI y la STPS.
“La mayoría de la PO se ubica en el sector terciario (servicios), con 25 millones 70 mil 276 empleados, equivalente al 59.17 por ciento del total. Le sigue el sector secundario, con 10 millones 859 mil 577 trabajadores, equivalente al 25.63 por ciento del total. Finalmente el sector primario, con el 14.34 por ciento del total, es decir, 6 millones 78 mil 42 personas”.
Mientras que los asalariados (en los tres sectores de la economía mexicana) son 25 millones 382 mil 916 trabajadores, es decir, el 59.91 por ciento del total de la PO y principal sostén de la producción primaria, secundaria y terciaria de la economía nacional.
En cuanto a la Población Ocupada en el último año del sexenio foxista (primer trimestre de 2006), es de 42 millones 366 mil 317 personas “ocupadas” (42.4 millones); en 2000, dicha PO ascendía a 38.7 millones, es decir, de 2000 a 2006 la “ocupación” creció 3.7 millones de personas a un ritmo de 0.61 mil personas por año, del millón 350 mil que se requieren año tras año.
Pero la balanza se pierde aquí. En lo que toca a la Población Ocupada que no percibe ingresos monetarios y hasta tres veces el salario mínimo nacional (SMN), se ubica en los 27 millones 973 mil 580 trabajadores (27.9 millones), equivalente al 66.02 por ciento del total, donde 3.6 millones de trabajadores no reciben ingreso monetario; 5.8 millones perciben hasta un salario mínimo; 9.08 “más de uno y hasta dos veces el SMN; 9.4 millones de dos hasta tres veces el SMN; 7.3 millones, de tres a cinco veces SMN, y sólo 4.7 millones percibe ingresos superiores a los cinco salarios mínimos. En este último rubro estadístico se incluye a funcionarios federales, legisladores, consejeros electorales, magistrados electorales, que ganan más de 5 mil veces el salario mínimo.
En otras palabras, gracias a la “magia” de la política laboral del foxismo, el 66.02 por ciento de la PO no puede adquirir en forma completa una canasta básica indispensable.
Aunado a esto, de los 42.3 millones de trabajadores mexicanos, 12 millones 346 mil 592 laboran más de 48 horas a la semana, es decir, 29.16 por ciento del total; en tanto, el momento de levantar la Encuesta Nacional de Empleo Urbano, un millón 283 mil 746 empleados se encontraban “ausentes temporales”, pero mantenían un vínculo laboral.
Otro dato que destaca el interés que tuvo el panista en la población mexicana y que trató de paliar con el llamado Seguro Popular, da cuenta de que 26.9 millones de trabajadores carecen de servicios de salud.
En otros términos, de acuerdo con Jiménez Lescas, del total de la PO sólo 35.72 por ciento cuenta con acceso a las instituciones de seguridad social -IMSS, ISSSTE y otras–, es decir, 15 millones 137 mil 211 trabajadores; en tanto que 63.65 por ciento del total de la PO no tiene acceso a ese elemental derecho humano y constitucional, lo cual significa que 26 millones 957 mil 497 trabajadores no tienen Seguro Social.
“La desocupación abierta se ubicó en un millón 548 mil 387 desempleados, de los cuales, 86.46 por ciento del total de desocupados contaba con “experiencia laboral”, esto es, un millón 338 mil 746 personas; en tanto que 678 mil 788 de los desocupados abiertos fueron despedidos de sus puestos de trabajo, es decir, el 43.83 por ciento del total.
De los desocupados, un millón 76 mil 69 personas contaban con un nivel educativo básico y de medio superior y superior, es decir, el 69.49 por ciento del total”.
A esto se añade que cada año se registra un millón 118 mil 114 riesgos de trabajo, toda vez que los riesgos de trabajo entre 2001 y 2004 fueron un millón 213 mil 374, de donde un millón 118 mil 114 fueron accidentes de trabajo y 25 mil 260 enfermedades.
Además, como colofón, según los datos disponibles hasta hoy (2001-mayo 2006) de la Procuraduría Federal del Trabajador (Profedet), 458 mil 544 violaciones a los derechos laborales fueron atendidas entre asesorías y conciliaciones.