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■ La propuesta presupuestal presentada contempla una reducción de 2 mil mdp para este rubro
Felipe Calderón se perfila como remedo de los regímenes fascistas: funcionarios de Cultura
■ Se debe tener un proyecto claro y dirigido a objetivos bien establecidos: Roberto Cisneros
Carlos F. Marquez y Erick Alba
Cuando el nombramiento de Sergio Vela como nuevo presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) hacía pensar en una mejoría sustancial para el movimiento artístico mexicano, la propuesta presupuestal para cultura presentada por Felipe Calderón ante la Cámara de Diputados, que contempla una reducción de 2 mil millones de pesos con respecto al año anterior, arrojó versiones completamente negativas entre promotores y funcionarios de la cultura michoacana, algunos de ellos coincidieron en señalar que el mal endémico para el sexenio que inicia se ubica en las políticas culturales de un gobierno que se perfila para ser un remedo de los regímenes ordazistas o franquistas.
El director del Departamento de Patrimonio e Infraestructura de la Secretaría de Cultura de Michoacán, Vicente Guijosa, dijo estar enterado de la intención de promover un recorte en los recursos destinados al arte y la cultura en México, aunque se manifestó sorprendido al saber que la disminución de los fondos corresponde a 30 por ciento del dinero ejercido en el 2006.
“Yo creo que puede afectar en cuanto a la vinculación de proyectos ya establecidos, como apoyos a los premios en coordinación con el Conaculta, exposiciones itinerantes que se generan a partir del Distrito Federal y que rolan por el Centro-Occidente (del país); espero que todo este programa de exposiciones itinerantes que ya se tenían programadas para el 2007 no sean canceladas. Todo lo que no sea invertir en cultura se me hace terrible porque es no invertir en la educación, lo que más hace falta”.
Si se aprueba el recorte presupuestal impulsado por el Presidente de la República, mermaría directamente las actividades y programas de instituciones como el INBA, el INAH, el Imcine y el propio Conaculta.
El historiador y director del Museo de Arte Colonial, Ramón Sánchez Reyna, fue tajante en su percepción del debilitamiento institucional que se avecina en caso de ser aprobada la propuesta de Felipe Calderón: “esta tentativa responde al interés del actual gobierno federal de desaparecer al INAH e incidir en el destino del Conaculta, que finalmente sigue teniendo una existencia indefinida”.
Funcionarios del INAH en Michoacán prefirieron guardar silencio ante esta medida que impactaría considerablemente en la investigación, bajo el argumento de que no están autorizados a hablar si no cuentan con la venia de su directora general.
En cambio, Roberto Cisneros, director del Centro de Educación Artística (Cedart) Miguel Bernal Jiménez, institución dependiente del INBA, afirmó: “me parece que es una propuesta que debe ser más analizada porque va a afectar todos los programas, fundamentalmente los educativos y de educación artística en concreto. Sabemos que estamos en crisis, pero lejos de reducirse, el presupuesto se debe fortalecer aún más, porque el país necesita mayores oportunidades o posibilidades para un mejor desarrollo. La propuesta de reducir el presupuesto no va de acuerdo con una propuesta de desarrollo sustentable y claro”.
Respecto a las alternativas que deja esta reducción presupuestal para el desarrollo de las instituciones educativas comentó: “en donde tendría que impactar esa reducción debería ser en el ámbito de los espectáculos, porque si afecta la cuestión educativa está atentando contra algo de lo más noble que marca el artículo tercero institucional y que corresponde a una educación integral, para el pueblo y del pueblo. Nosotros seguiremos solicitando que se fortalezca cada día la educación artística, sobre todo para este tipo de escuelas en el país, que lejos de una reducción presupuestal, requieren un presupuesto mayor”.
Guijosa confesó su esperanza en que el recorte presupuestal anunciado no afecte a los estados del país, y explicó su opinión sobre las motivaciones de la clase política para castigar aún más el gasto en arte y cultura: “yo siento que el interés que tiene un gobierno en demostrar su eficacia, por ser sexenal, es muy inmediato: grandes proyectos, grandes edificios, grandes eventos con tal de que la gente y determinados gremios se sientan satisfechos de que se hicieron cosas; cada vez que un gobierno cambia, las decisiones tienen que ser políticas y no profesionales, no culturales. Eso ha sido demostrado en todos los sexenios que ha tenido este país: no hay proyectos que trasciendan las elecciones, que trasciendan a las personas haciendo que los proyectos se queden”.
El músico Juan Alzate expresó lo que considera el trasfondo de las políticas culturales que comienza a perfilar el gobierno calderonista: “es muy claro que lo que está haciendo es el pago de las facturas, y se manifiesta tanto en la conformación de su equipo, como en las políticas. Esta medida de la reducción presupuestal es evidente que se trata de un castigo a la comunidad de artistas e intelectuales que demostraron abiertamente su apoyo a López Obrador. Está aprovechando el poder para manifestar su disgusto; el Estado no debe asumirse como totalitario, sino simplemente como un rector”.
Asimismo, el promotor cultural privado, René Estrada, se refirió al anuncio gubernamental como “una tontería” y “una decisión negativa”, al decir que no se puede excluir a la gente de la posibilidad de crecer individualmente y de ver otras maneras de comunicarse a través del arte.
Por su parte, el copartícipe de la empresa de promoción cultural Contactos, Sergio Cisneros, destacó que “la cultura es lo más importante para el crecimiento de México y debe tener un proyecto claro y dirigido a objetivos bien establecidos”.
Añadió el empresario que al reducir el presupuesto al arte y la cultura nacional se demuestra que existe una preocupación por la economía del país, pero no por el bienestar social.
“No hubo una propuesta clara en materia de cultura durante toda la campaña electoral en ningún partido político. Hay que hacer algo, opinar como sociedad y decirle al Presidente que además de lo que propuso necesitamos otras cosas, como la cultura”.
En lo que concierne al papel que debe asumir la sociedad civil, Juan Alzate afirmó: “es una gran oportunidad para buscar oportunidades de autogestión y es aquí donde podría incidir el gobierno alterno de López Obrador”.
En lo que se refiere a las repercusiones directas en la Secretaría de Cultura de Michoacán ante la advertencia de reducir el presupuesto del Conaculta, el administrador general de la dependencia, Félix Cortez, dijo que todo se dejará sentir hasta el próximo año, después de que el Congreso del Estado apruebe el presupuesto de egresos de dicha secretaría.
Sin embargo, Cortez adelantó que el verdadero problema se centrará en encontrar una solución para financiar los programas de iniciativa federal con dinero estatal, pues ahora es claro que el apoyo de peso por peso que contempla la federación no elevará sus bondades en el próximo ejercicio anual.
La propuesta de Felipe Calderón es que esos 2 mil millones reducidos al rubro de cultura, sean reasignados al Ejército, polarización sobre la cual opinó el videoasta Zimón Avellaneda: “creo que se va a regresar a la época de Díaz Ordaz o Echeverría. Ahorita están emprendiendo acciones que para ellos son buenas con el fin de acolchonar la entrada de la Presidencia, pero habrá que ver qué pasará en el transcurso del sexenio. Con estas acciones están provocando la permanencia de grupos y organizaciones en constante oposición a las funciones que puedan tomar, sobre todo con lo que tiene que ver con la mano dura”.
En el mismo sentido señaló Juan Alzate: “no debe apoyarse el totalitarismo, tendría más resultados su gobierno si invirtiera en educación y cultura, pero Felipe Calderón no ha tenido la experiencia de gobernar, lo único que ha tenido es la mano dura. Reducir presupuesto a la cultura y aumentárselo al Ejército, nos anticipa un gobierno de evidente represión, de hecho, neofranquista”.
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