Alrededor de 3 mil mujeres lo realizan cada año; mueren aproximadamente 700 según el INEGI
Ocupa Michoacán el tercer lugar a nivel nacional en práctica de abortos clandestinos
La iniciativa presentada por el PRD en el estado sólo pretende complementar la regulación jurídica
Michoacán ocupa el tercer lugar a nivel nacional en la práctica de abortos clandestinos, según el Consejo Estatal de Población (Coespo). En la entidad se realizan alrededor de 3 mil abortos ilegales cada año, de los cuales alrededor de 700 culminan con la muerte de la mujer, lo que a nivel nacional representa la sexta causa de decesos maternos según el INEGI.
Existen posturas divergentes en la sociedad michoacana en torno a la despenalización del aborto, ya que por un lado están las agrupaciones conservadoras, y por el otro, aquellas que están a favor de la libre decisión de la mujer sobre su cuerpo.
La polémica que se suscita en el país se deriva de la iniciativa de despenalización del aborto que se analiza en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), la cual plantea que el aborto sea despenalizado en su totalidad sin ningún lineamiento o restricción, lo que conlleva a que toda mujer que no desee un embarazo pueda practicar un aborto en cualquier situación antes de las 12 semanas de gestación.
En la entidad, la iniciativa presentada el 6 de marzo de este año por la legisladora del PRD, Citlalli Fernández González, únicamente pretende complementar el sistema jurídico para establecer las bases que permitan abortar a las mujeres violadas o por casos de malformación congénita, así como en los casos en que peligre la vida de la mujer; es decir “que la propuesta no contempla la despenalización del aborto en su totalidad como es el caso del Distrito Federal”.
Diversas posturas
La Iglesia católica, a través del arzobispo de Morelia, Alberto Suárez Inda, confirmo su rechazo en torno a una posible lesgilación sobre el aborto en Michoacán, acusando al PRD como un instituto político que, vía estas propuestas, pretende dar seguimiento a una “consigna política”.
Por su parte, el titular de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), Gumesindo García Morelos, rechazó que la despenalización del aborto sea un derecho de las mujeres, toda vez que “se trata de un atentado a la Constitución”.
En tanto, la presidenta de la Asociación de Médicos Generales del Estado de Michoacán, Rocío Martínez Calderón, señaló que antes de pensar en la interrupción del embarazo “es necesario reformar el sistema educativo mexicano a fin de dar orientación a los estudiantes sobre la sexualidad y sus consecuencias, ya que la práctica del aborto podría ser mal empleada como un sistema de control de la natalidad”.
Para el presidente del Colegio de Bioética, Luis Cárdenas Bravo, hay muchos problemas médicos más importantes y trascendentes en los cuales los legisladores deberían ocuparse antes que el aborto, por lo que se manifestó en contra de esta medida que no toma en cuenta la ética profesional de los médicos, que es “calmar el dolor y procurar la vida”.
Sin embargo, asociaciones feministas, así como el Instituto Michoacano de la Mujer (IMM) se manifiestan a favor del aborto en casos específicos como lo son: la violación, malformaciones en el feto o en caso de riesgo a la vida de la mujer.
Legislación actual y propuestas
De acuerdo al Código de Procedimientos Penales del Estado de Michoacán, uno de los delitos contra la vida y la salud es el aborto, el cual se define como “la muerte del producto de la concepción en cualquier momento de la preñez”.
Sin embargo, en el artículo 291 se establece que el aborto es permitido en los casos de “que la mujer embarazada corra peligro de muerte o de algún daño grave a la salud, o cuando el embarazo sea resultado de una violación”.
Por tal motivo, y ante la falta del establecimiento de un mecanismo para dichos casos, el pasado 6 de marzo se presentó en el pleno del Congreso del Estado una iniciativa de ley que pretende complementar este sistema jurídico, para establecer las bases que permitan abortar a las mujeres violentadas.
Esta reforma se enfoca a dos ámbitos: el sector penal, donde la mujer pueda acudir al Ministerio Público a exigir este derecho y se le proporcione toda la información adecuada para que pueda abortar; otro, en el sector salud, los mecanismos para que los centros de Salud y hospitales tengan la obligación de brindar este servicio a todas las víctimas de violación que quieran hacer valer su derecho.
Más caro para el sector salud
La presidenta de la Asociación de Médicos Generales del Estado de Michoacán, Rocío Martínez Calderón, señaló que los legisladores deberían ser más incisivos o especificar los casos en los que sería válido el aborto, “pero no despenalizarlo completamente.
“La despenalización del aborto acarrearía una problemática muy importante para las instituciones de salud, toda vez que el hecho de que estuviera permitida la libertad de acción en este sentido, habría que ampliar los presupuestos para la atención de estos casos, considero que es mejor pugnar por la educación sexual y la prevención, en donde no sólo va la salud, sino la vida”.
Señaló que se tendrían que conformar equipos multidisciplinarios de médicos especialistas en la materia, lo que significaría una mayor erogación de recursos para las instituciones de salud.
Cuestión de salud, no moral
El presidente del Colegio de Bioética, Luis Cárdenas Bravo, aseguró que más allá de las cuestiones morales o religiosas, además de los efectos físicos que un aborto trae para la mujer, se debe considerar el impacto emocional, ya que muchas veces es lo que más daña la salud de la mujer.
“No hablamos de cuestiones religiosas, si hay algo que se promueve debe ser en beneficio de la sociedad. El aborto no es una perita en dulce, es una maniobra invasiva, muy cruenta, con mucha pérdida de sangre, con riesgos de perforación uterina, con muchos riesgos que pueden traer problemas de fertilidad a la paciente que aborta. Estoy hablando como médico, el aspecto religioso es aparte”.
No es un derecho
El ombudsman en el estado, Gumesindo García Morelos, señaló que los legisladores no pueden “suscribir un permiso para matar” a través de una ley, eso es “violar la Constitución”, señaló tajante.
e_SDLqDesde el punto de vista de los Derechos Humanos, nosotros (en la CEDH) nos inclinamos por el derecho a la vida, no al aborto, porque la vida es el bien supremo. Hay que entender que la autonomía del cuerpo de la mujer tiene límites, y esos terminan en donde empiezan los derechos de los demás. La mujer decide sobre la autonomía de su cuerpo cuando decide cuantos hijos tener o bien si se protege o no, esa libertad de la mujer hay que entenderla en conjunto con otros artículos de la Constitución”.
Enfatizó que en Michoacán despenalizar el aborto “no es una buena opción, la Constitución es un reflejo de valores sociales, por si misma es un proyecto de nación, creo que en ella hay principios y valores y sobre eso hay que destacar la cultura por la vida. Nosotros nos oponemos, porque se estaría dando al traste con uno de los derechos humanos más fundamentales”.
Mujeres a favor
Para las organizaciones civiles como Milenio Feminista, Mujeres en Acción Social (EMAS) y Voz de Mujer, los prejuicios acerca del aborto han dificultado el trabajo realizado en los últimos 10 años por estas organizaciones para que existan lineamientos que regulen estas leyes, a pesar de que está permitido en los casos de violación.
Para la coordinadora de EMAS, Ana Luisa Barajas Pérez, el aborto por violación como derecho se enfrenta a muchos vacíos legales.
“Representa un gran avance que se presente una iniciativa de ley para normar el aborto en casos específicos, sólo esperamos que le den seguimiento y no carpetazo, como otras veces”.
Por su parte, Irma Ramírez Cruz, coordinadora del eje de Salud, y de Derechos Sexuales y Reproductivos de la Mujer, de Milenio Feminista, agregó que desde la aparición de esta reforma se ha centrado más en el derecho del producto y no en un derecho que está reconocido por la Ley, además de recalcar que no se está despenalizando el aborto, “como muchos mencionan”.
Agregó que seis de cada 10 mujeres que sufren de violación sexual hablan de practicarse un aborto.
En tanto, el Instituto Michoacano de la Mujer (IMM) se pronunció a favor de la despenalización del aborto, aún cuando se trata de un tema complejo que se debe discutir ampliamente, “ya que la mujer tiene el pleno derecho de decidir sobre su cuerpo”.
Rubí de María Gómez Campos, titular de esa dependencia estatal, señaló que a pesar de que la discusión se mantiene a nivel nacional y los argumentos son claros y contundentes, en realidad es necesario avanzar de forma precisa; “si aún no se hace valida la interrupción legal como lo especifica el Código Penal, con dificultad se lograría la despenalización”.
En ese sentido, la funcionaria estatal consideró que en este momento se requiere trabajar para que se cumpla lo que está establecido, y que se refiere a las tres principales causales por las que en la actualidad se puede practicar un aborto: por violación, porque esté en riesgo la vida de la mujer y por malformaciones congénitas en el producto.
Al respecto, la directora del IMM dio a conocer que esa instancia trabaja en una propuesta de reforma para la regulación jurídica de la interrupción legal del embarazo, mediante medidas administrativas de la Procuraduría General de Justicia y la Secretaría de Salud del Estado; toda vez que en la práctica no se ha logrado establecer el aborto de forma legal.