La parte visual perdió fuerza en comparación con la edición de 2007
Juan Alzate hizo acogedora la plaza Benito Juárez con Los Jugadores del Jazz
El mundo del ajedrez, un universo que para muchos puede parecer abstracto o difícil de comprender, se volvió habitable por virtud del jazz que transformó al deporte ciencia en una experiencia vivencial mediante el ritmo y la narración visual desplegados en el concierto al aire libre Los Jugadores de Jazz, experiencia audiovisual de la cual ha dejado registro Juan Alzate en un disco que en breve comenzará a circular.
Dentro del programa de actividades artísticas que enriquecen al tercer Festival Internacional de Ajedrez Ciudad de Morelia, Juan Alzate presentó anoche en la plaza Benito Juárez el concierto Jugadores de Ajedrez, que se pudo apreciar en la pasada versión de este festival, sólo que en esta ocasión la propuesta perdió fuerza en la parte visual que garantiza la fusión del deporte ciencia y el género musical en el lenguaje del cómic.
Para la creación de esta propuesta, el saxofonista Juan Alzate se inspiró en las piezas de ajedrez, asumidas como personajes que incorporan un determinado carácter a la composición musical y que dieron la pauta para que Nektli Rojas creara una serie de imágenes que se agrupan en tres historias gráficas a manera de cómic. El aliento de las historias es diverso; la primera narra un amor trágico y la sobre posición de un peón (hijo huérfano) a su nefando destino; la segunda narración es una crítica a “los dueños de la estrategia”; es decir, aquellos líderes políticos que impusieron su ideología en forma cruel, y la historia final aborda una partida de ajedrez desde el plano místico. Lamentablemente, la noche del sábado no se pudo apreciar la parte visual del concierto, pues en la pantalla gigante que se colocó a un costado del escenario sólo se observaron secuencias de imágenes relacionadas con las piezas del ajedrez, intercaladas con la transmisión del concierto en circuito cerrado.
Durante la presentación de ayer, Juan Alzate refirió que el resultado de este trabajo multidisciplinario fue un disco en el que además de las composiciones de Juan Alzate se pueden apreciar las narraciones gráficas de Nektli Rojas.
Por lo visto anoche, esa producción promete ser un deleite para los amantes del jazz, pues Alzate entrega ocho composiciones que van desde la vibrante improvisación en un solo de saxo denominada La improvisación del jaque, hasta buenas piezas de conjunto como Las negras abandonan, donde la batería de Efrén Capiz, el piano de David Villanueva , el bajo de Iván Lara y por supuesto los saxofones de Juan Alzate, se funden en una dimensión sonora rica en ritmos y talento musical.
El concierto que ofreció Juan Alzate en compañía de sus músicos que derrochan el mismo talento en los enérgicos solos instrumentales en el trabajo de complicidades fue de buena manufactura, no sólo por ampliar los horizontes del ajedrez, sino por la calidad que prodigaron en una noche de sábado que agarró buena temperatura con un jazz sabroso y cachondo que fue deleite de oídos selectos.