Preparando el terreno para 2012 - La Jornada Michoacán
Usted está aquí: martes 15 de diciembre de 2009 Opinión Preparando el terreno para 2012

ANTONIO SOTO SÁNCHEZ

Preparando el terreno para 2012

La semana pasada, el presidente Calderón realizó importantes cambios en su gabinete. Entre los que debemos destacar está el de Agustín Carstens, que de titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, ahora es la propuesta única para estar al frente del Banco de México, después de que esta institución fuera presidida durante 12 años por Guillermo Ortiz, quien concluirá su periodo el último día del año. La propuesta presidencial deberá ser ratificada el día de hoy por el Senado de la República, hecho prácticamente consumado. A la posición que tenía Carstens llega Ernesto Cordero, distinguido panista y hombre cercano al presidente Calderón, dejando éste la Secretaría de Desarrollo Social, la que tendrá como nuevo titular a Heriberto Félix, un auténtico desconocido proveniente de la Secretaría de Economía, donde se desempeñaba como subsecretario.

Sale Agustín Carstens de Hacienda y Crédito Público luego de resultados mediocres en las finanzas públicas. Impulsó dos reformas fiscales que no dieron los resultados recaudatorios esperados, mucho menos logró que los empresarios más ricos y poderosos pagaran más impuestos, como corresponde a las ganancias estratosféricas que están obteniendo a pesar de la crisis económica que vive prácticamente todo el pueblo de México.

Todos recordamos lo del “catarrito” como el pronóstico de que la economía mexicana no resentiría la recesión de los Estados Unidos, y resulta que fue México el país con el mayor impacto negativo en su economía, convirtiéndose en uno de los países más golpeados no sólo del hemisferio sino de todo el mundo.

El Banco de México es una institución autónoma que ciertamente ha sido manejada por economistas provenientes de un partido político que gobernó por más de 70 años, Carstens forma parte de esa clase tecnocrática, incluso es una de las principales instituciones donde éste se ha formado profesionalmente. Guillermo Ortiz, durante su gestión logró mantener la inflación en menos de dos dígitos, así como bajas tasas de interés en medio de crisis financieras, vamos a ver si Carstens logra mantener esas mismas tasas inflacionarias y de interés. Ortiz logró defender la autonomía del banco central aún bajo la presión del propio Calderón, éste no se subordinó a las pretensiones presidenciales que sugerían reducir esas tasas de interés. ¿Quién nos asegura que el nuevo titular garantice la autonomía política y operativa de la institución si es un incondicional del Presidente?

Él mismo lo declaró: “yo estoy para ayudar al Presidente y si quiere que me vaya al Banxico lo haré”. ¿No será esta declaración el anticipo de que estará en riesgo el diseño y puesta en práctica de las políticas monetaria, inflacionaria y cambiaria en México? Mucho se ha pregonado que Carstens es un funcionario eficiente, que su experiencia y conocimiento sobre las finanzas públicas lo hacían insustituible, pero lo cierto es que en Hacienda su desempeño dejó mucho que desear, aunque el gobierno pretende hacer creer a la opinión pública que todo fue culpa del exterior. La verdad es que el gobierno no supo responder a tiempo, ni con las medidas adecuadas para amortiguar la crisis mundial. Tan sólo en los tres primeros trimestres del año 2009 el producto interno bruto retrocedió 8.1 por ciento respecto al mismo periodo de 2008.

¿Por qué otros países como Brasil, India, Rusia y China (que en este año crecerá 8 por ciento) sí lograron enfrentar la crisis mundial de manera exitosa? No nos queda ninguna duda de que es el resultado del fracaso de un modelo económico, defendido a ultranza por el señor Carstens, en nombre de una globalización inevitable, según sus propios argumentos. Y también de una incapacidad manifiesta para enfrentar la recesión de manera efectiva por parte de las autoridades federales.

El regreso de Ernesto Cordero ahora como titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, después de que no fue capaz de evitar el crecimiento de la pobreza en el país, según sus propias cifras, 6 millones de pobres más tan sólo en 2008, todavía no sabemos los que se han acumulado durante este año, en que la crisis ha sido particularmente más devastadora y el desempleo ha alcanzado niveles nunca vistos, es decir, que después de su fracaso como titular de la Secretaría de Desarrollo Social, aun cuando fue ésta una de las secretarías consentidas del regimen, al obtener los más altos presupuestos de su historia. Esta decisión presidencial no parece muy acertada, cuando Cordero ha sido manejado como uno de los hombres fuertes del PAN para la carrera presidencial. Si éste fracasó en el combate a la pobreza y no pudo crecer políticamente administrando la bolsa de la beneficencia pública, menos lo va a lograr cobrando los impuestos, y lo peor, no a los más ricos sino a los más pobres y clases medias del país. Sin duda que el presidente Calderón busca, con tal designación, convertir a esta Secretaría, como lo fue en otros tiempos, en plataforma de lanzamiento de una deseada candidatura presidencial de su partido. Sin embargo, una aspiración de este tipo podría terminar politizando la hacienda pública nacional en detrimento de la eficacia fiscal y presupuestaria de México. Además de que muchos críticos, tanto en México como en el exterior, ven al nuevo secretario como un desconocido y sin ninguna influencia en los principales centros financieros mundiales, donde se ejercen importantes cabildeos para beneficio de las respectivas economías.

Llama la atención el caso del nuevo secretario de Desarrollo Social, Heriberto Félix, quien en la Secretaría de Economía tenía la responsabilidad de impulsar las pequeñas y medianas empresas, y que precisamente éstas han sido las que peor han sorteado la crisis, precisamente por el pobre apoyo y raquítico impulso que le ha dado el gobierno federal desde las oficinas que ocupaba este funcionario.

El presidente Calderón está jugando sus cartas para el 2012. Manda a un incondicional al Banco de México, restándole autonomía y credibilidad a la institución, busca ahora desde la Secretaría de Hacienda y Crédito Público promover a la candidatura presidencial de su partido al hombre más cercano del gabinete y nombra a un político panista en el manejo de los programas sociales, para ver si con ello puede apuntalar a un partido político, que ahora más que nunca vive el desprecio de los ciudadanos por los desastrosos resultados obtenidos.

enlacesosa@yahoo.com.mx, antoniosotomich@yahoo.com.mx

 
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