Faltó la anunciada vinculación con el sector productivo, indican estudiantes Daniela Osorio Estudiantes que participan en el programa anual de Jóvenes Emprendedores del Patronato
Daniela Osorio
Estudiantes que participan en el programa anual de Jóvenes Emprendedores del Patronato Impulsa Michoacán, manifestaron su descontento por la falta de apoyo y atención de parte de los empresarios que también participan en el programa, quienes supuestamente deben brindar asesorías y supervisión a los proyectos productivos que realizan los estudiantes.
Esto durante la presentación de 52 estands de empresas conformadas por estudiantes de diversas universidades y preparatorias, realizada ayer en la plaza comercial Altozano, donde más de 600 jóvenes expusieron proyectos productivos, correspondientes al mencionado programa.
En el evento, los estudiantes manifestaron a este diario que no hubo interés por parte de los participantes del sector empresarial por reunirse con ellos y, en muchos casos, aseguraron ni siquiera tener conocimiento de que había empresarios asignados para brindar asesorías o apoyos en especie para los proyectos.
“Dicen que nuestras iniciativas son muy importantes para la economía pero no les interesó atendernos. Yo no vi la dizque vinculación con el sector empresarial”, manifestaron en uno de los estands, mientras que en otro, las estudiantes indicaron que “sí necesitábamos alguien que nos explicara cómo se hace el proyecto de mercado”.
En la mayoría de los casos, los jóvenes señalaron que los empresarios “no tenían tiempo de atenderlos” o que “lo único que no nos gustó fue que el empresario no nos ayudó” y en más de la mitad de las empresas estudiantiles, los jóvenes aseguraron no haber sostenido ni siquiera una reunión con su supervisor asignado.
“Es un requisito del programa, que haya alguien de la iniciativa privada apoyando y supervisando a las empresas”, advirtió el director de Impulsa Michoacán, Juan Carlos Contreras García, quien afirmo tener desconocimiento de la situación y aseguró que de ninguna forma existe apatía por parte de la iniciativa privada para participar en la educación empresarial de los jóvenes.
Por ello, aseguró que se va a revisar qué fue lo que sucedió con los empresarios que participan, pero reconoció que “somos muy buenos para decir que sí y luego no cumplimos”.
Solamente en cinco de los 52 proyectos los estudiantes afirmaron haber recibido apoyo de su asesor y particularmente, una empresa de galletas, destacó el apoyo de Oliverio Cruz, quien es director de Canaimpa.
Otras quejas que expusieron los estudiantes fue que en la zona donde los ubicaron no había mucha afluencia de gente que comprara los productos ni tampoco había corriente eléctrica para conectar freidoras, parrillas y estufas, en el caso de empresas que ofrecían alimentos preparados o las lámparas, en el caso de una empresa de iluminación; por lo que tuvieron que desplazarse hacia el resto de la plaza para ofrecer o preparar sus productos.
Pese a las quejas, los jóvenes aseguraron que la experiencia de haber participado en el programa fue positiva, toda vez que “pudimos experimentar cómo se hace una empresa” y en varios casos donde los productos fueron bien acogidos, los estudiantes afirmaron que continuaran con las empresas al término del programa.
Los productos que ofrecieron variaban, desde servicios de software, publicidad, organización de eventos, alimentos, bebidas y ropa, hasta productos y servicios novedosos como platos desechables biodegradables, cosméticos artesanales, cajeta de aguacate, aguas frescas de semilla e incluso investigación geológica. Gran parte de los proyectos se centraban en promover el reciclaje, los productos orgánicos o biodegradables y en general, en promover el cuidado al medio ambiente.