La República de Océana

Alonso Torres Aburto Para llevar a cabo los profundos cambios que México requiere no basta con la voluntad de una persona, por más poder

Alonso Torres Aburto

Para llevar a cabo los profundos cambios que México requiere no basta con la voluntad de una persona, por más poder que llegue a concentrar. Se requiere, eso sí, un gran empuje de sectores organizados, fuerzas políticas y movimientos sociales. Sólo con un respaldo importante se cambiarán las cosas que se tienen que cambiar. Por eso la importancia de esta elección presidencial. Por eso la importancia de lo que representa la candidatura de Andrés Manuel López Obrador.

Ahora, a diferencia de hace seis años, no sólo cuenta con el apoyo de sectores populares, un grupo de empresarios ha decidido apoyarlo, sectores medios también. Al parecer, pese a las maniobras de los que ya se creían de regreso a Los Pinos, la votación por el tabasqueño será mayoritaria este primero de julio.

Una de las decisiones acertadas que tomaron las fuerzas político-partidistas que apoyan a AMLO fue anunciar públicamente a los integrantes del nuevo gobierno. Miles de ciudadanos vieron esta decisión como muy positiva para México. Se trata de construir con anticipación los cimientos de un gobierno de salvación nacional. No al país de un solo hombre –parafraseando a Enrique González Pedrero con el libro que escribió sobre el México de Antonio López de Santa Anna– y menos si éste es como el candidato del PRI. Sí a un país con un Ejecutivo federal con miras de verdadero jefe de Estado y con un grupo de distinguidas mujeres y hombres que lo apoyen en la responsabilidad de gobernar a más de cien millones de compatriotas.

En el gabinete presidencial de AMLO se manifiesta una rica pluralidad de personalidades que conjugan todo lo que se requiere para un gobierno de verdadera salvación nacional. Varias de ellas son figuras públicas muy famosas, con amplio reconocimiento y legitimidad (Cuauhtémoc Cárdenas, Marcelo Ebrard, Juan Ramón de la Fuente y Elena Poniatowska). Otras, quizá menos conocidas, tienen tras de sí una sólida preparación académica tanto en el país como en el extranjero (Javier Jiménez, Rogelio Ramírez, Fernando Turner, Adolfo Hellmund, René Drucker, Sergio Rodríguez, Miguel Torruco y Raquel Sosa). De éstos, algunos han ocupado cargos en la administración pública y/o son empresarios exitosos. Otras más (María Luisa Abores, Bertha Elena Luján, José Agustín Ortiz) no sólo son distinguidos profesionistas en el área de la agronomía, contaduría y el derecho, sino personas comprometidas en las luchas sociales y sindicales. Un gabinete así, anunciado con antelación, de cara al pueblo de México, es lo que se requiere en estos momentos de emergencia nacional.

Por lo que respecta a la UMSNH, hay que mencionar un hecho significativo y preocupante. En las últimas designaciones de directores que ha llevado a cabo el Consejo Universitario, dos han tenido brotes de inconformidad por parte de algunos grupos. Esto es muestra de la urgente necesidad –dentro de muchas otras– que se tiene de reglamentar el proceso de designación de los responsables de dirigir escuelas, facultades e institutos nicolaitas. Ya el consejero profesor de Filosofía llamó la atención, desde hace varios meses, sobre el asunto. Este es uno de los varios pendientes que tiene el máximo órgano de gobierno de la UMSNH.

Hay que subrayar que sobre el tema la actual normatividad es muy laxa. De hecho, permite situaciones de facto –encargados de direcciones, por ejemplo– que por fortuna este saliente Consejo Universitario y la actual Rectoría han ido corrigiendo. De un total aproximado de 15 encargaturas que había a principios de 2011, cuando se designó a Salvador Jara como rector, ya únicamente quedan tres o cuatro.

De las más de diez dependencias donde se regularizó la designación de directores destacan dos. En una de ellas nunca, desde su creación hace más de dos décadas, se había realizado el proceso de auscultación, paso previo para que el rector presente una terna al Consejo Universitario y ahí se designe, por un periodo de cuatro años, al director. En otra, por conflictos políticos internos, que habían obligado a renunciar a un director e incluso a no poder integrar su Consejo Técnico, no se había podido llevar a cabo la auscultación en un periodo de casi diez años. Ahora, se ve fácil, las cosas se normalizaron y regularizaron. Esto, sin duda, es un avance en el cumplimiento de la normatividad universitaria.

Publicaciones

Uno de los científicos sociales más destacados de México publicó La cocina del diablo. El fraude de 2006 y los intelectuales. (Editorial Planeta Mexicana, 2012). Se trata de Héctor Díaz-Polanco, académico del CIESAS y uno de los ideólogos de izquierda más cercanos a AMLO. Esta es una obra de gran rigor en la cual se sostiene la tesis de que hace seis años se consumó un fraude. Otro aspecto central de este ensayo es el que se refiere al papel relevante que jugaron los intelectuales en el proceso electoral mencionado. A algunos los critica y a otros les hace un reconocimiento por sus posturas públicas ante el proceso electoral federal en donde impusieron a Felipe Calderón.

En lo personal, después de leer el trabjo de Díaz-Polanco, no tengo la mínima duda de que el más respetuoso de la ley ha sido AMLO. En efecto, en esta parte también se abordan los casos del Paraje San Juan y El Encino, asuntos que como jefe de Gobierno de la ciudad de México le tocó enfrentar al tabasqueño.Todo el aparato de Estado en su contra y supo resistir y salir adelante. A este político se le ha satanizado reiteradamente y sin embargo ahí sigue en las preferencias electorales. Hay que leer a este tipo de intelectuales que se comprometen con las mejores causas del país y que no solamente están en sus torres de cristal –como decía Aníbal Ponce– viendo los acontecimientos sin participar en ellos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

La Jornada
La Jornada
siguenos en:

© Copyright 2013 La Jornada Michoacán. Todos los derechos reservados