Con la medida se podrán abaratar costos de servicios, asegura funcionario Daniela Osorio Con el objetivo de que la ciudad pueda crecer hacia adentro
Daniela Osorio
Con el objetivo de que la ciudad pueda crecer hacia adentro y en vertical, el Ayuntamiento de Morelia fomentará esquemas de compra y venta entre particulares a fin de diversificar predios al interior de la ciudad donde no hay casas habitación, informó el titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (SDUMA), Alejandro Contreras López.
Con ello se pretende que la ciudad también deje de crecer hacia la periferia y aumentar el índice de población más cerca del Centro Histórico, toda vez que la densidad de población ha aumentado en un 90 por ciento en el último siglo.
Con esta medida se podrán optimizar y abaratar los costos por la oferta de servicios como drenajes, alumbrado público, tomas de agua, mantenimiento y atención ciudadana; considerando que al interior de la ciudad existen al menos 50 lotes deshabitados que están completamente urbanizados y con todos los servicios necesarios para albergar casas habitación.
De invertirse el crecimiento habitacional hacia el interior de la ciudad y no hacia la periferia se logra además preservar el patrimonio ambiental, con lo que se evitará invadir predios ubicados en las serranías, que sirven como generadores de servicios y para la recarga de acuíferos.
Contreras López explicó que para lograr este objetivo el ayuntamiento ha modificado el reglamento de densidad poblacional, por lo que ahora se permite construir edificios verticales más altos que la Catedral de Morelia, cosa que antes no era permitida.
“Esto ha tenido que ver un poco con que se den desarrollos horizontales, ello ha derivado en que los costos por los servicios también sean más caros, pero ahora se pretende pasar a otra etapa de desarrollo, donde la ciudad pueda disfrutar de los servicios que ya tiene”.
Dicha medida complementa el recién aprobado Reglamento Ambiental, que impide hacer cambios de uso de suelo en todos los terrenos donde no se contempla existan asentamientos urbanos, además de que tampoco permite utilizar los predios con actividades diferentes a su vocación natural, es decir, si son forestales no se pueden destinar ni siquiera a la agricultura.
A decir de Contreras López, vivir lejos de la mancha urbana también se generan problemas urbanos, como la explotación irracional de recursos y la procuración de estos para las futuras generaciones.
Por otra parte, agregó que los ciudadanos buscan suelo a la medida de sus posibilidades económicas, por lo que siempre adquieren un terreno alejado de servicios urbanos; luego, al paso de los años comienzan a solicitar atención y obligan a las autoridades a brindarles estos servicios, y eso amenaza las reservas territoriales, pues los ejidatarios y dueños de estos parajes ofertan terrenos a quienes así lo piden.
Al dejar esta situación en manos del mercado libre, muchas veces los constructores buscan comprar terrenos económicos, y construyen y venden aparentemente una vivienda económica, pero ésta en ocasiones se entrega en condiciones infrahumanas bajo la premisa de que eso es lo que las personas de ingresos menores pueden pagar.
“De ahí que la estrategia sea conseguir suelo urbano y ofertarlo bajo un plan estratégico de crecimiento de la ciudad, donde ya no se puede olvidar que toda la población, incluidos trabajadores de menor ingreso, viven en nuestra ciudad y tienen derecho a estar cerca de su Centro Histórico, de los comercios y de la vida económica de la misma”, señaló Contreras López.
Agregó que la falta de planeación urbana también ha generado una desigualdad social, pobreza, inseguridad y marginación, pues los nuevos crecimientos se están promoviendo en zonas alejadas y en malas condiciones.
Se deriva además otro fenómeno: ante la incapacidad de poder adquirir una vivienda digna cerca de corazón de la ciudad, la gente invade espacios que no están habilitados para el desarrollo urbano, generando una serie de problemas que cada vez acercan más a la población a condiciones más precarias como ciudad, pues es más costoso y peligroso acondicionar con servicios a los asentamientos irregulares que planificarlo desde un inicio.
Pese a que Morelia se considera una ciudad con un importante potencial turístico y habitacional – dado su crecimiento acelerado en los últimos años–, no cuenta con esquemas de planeación modernos que permitan hacerla una capital de estado competitiva y socialmente responsable y esto se puede apreciar en la falta de concordancia en la continuidad de muchas calles, el empate de unas colonias con otras o en las líneas de drenaje.
Por último, el funcionario municipal externó: “es el momento de que podamos crecer con planeación y visión de sustentabilidad, ya no se puede crecer sin planeación agotando todas las reservas naturales”.