Se niegan a ser reubicados en casas de menor tamaño y con problemas de agua Edila Valentín, corresponsal Zitácuaro, 17 agosto.- Habitantes de Angangueo,
Edila Valentín, corresponsal
Zitácuaro, 17 agosto.- Habitantes de Angangueo, de los Barrios San Pedro, Catingón y El Sauz continúan su vida en zonas declaradas de alto riesgo. Son más de 100 familias que prefieren enfrentar el peligro antes que dejar la casa donde siempre han vivido por una vivienda que no vale lo mismo porque es pequeña. Ante la temporada de lluvias el municipio permanece en alerta amarilla.
Enedina Monroy, habitante del barrio San Pedro, refiere que a ella y su familia les dieron una vivienda en la Villa Monarca; pero no ha dejado su casa donde fue afectada por el deslave de 2010, entre los motivos menciona la falta de agua y que las casas son pequeñas; comenta que quienes tienen hijos en edad escolar no se van porque al parecer la escuela no empezará a funcionar para el ciclo que está por iniciar.
Durante la actual temporada de lluvias en Angangueo, sus habitantes comentan que han estado bien, aunque las lluvias son constantes no han sido intensas ni han ocasionado ningún problema. En el río que se encuentra en los márgenes del barrio San Pedro el caudal corre con fuerza pero su nivel es bajo, por ello los vecinos no se preocupan ni creen que haya riesgo de que se desborde.
“Sí nos da miedo seguir viviendo aquí pero hay familias que no cuentan con el espacio suficiente en las nuevas casas, además los elementos de Protección Civil vienen constantemente a monitorear y en especial cuando llueve fuerte y si no nos dicen que nos vayamos yo pienso que todo está bien”.
Rogelio Perea expresó que en 2010 su casa fue arrasada por el agua y la volvió a construir “exactamente igual”, considera que el desastre ocurrido no se va a repetir, por eso no lo preocupa vivir al pie de un cerro que se aprecia fracturado y que quedó así después del deslave. Dice: “lo que tenía que pasar ya pasó y, total, que cuando ya nos toca pues ni modo”
Los habitantes de los barrios Catingon y El Sauz se encuentran en la misma situación, se niegan a reubicarse e incluso hay quienes dicen no les importaría que le quiten la casa del barrio Monarca. Eulalio Mondragón Sánchez, secretario del ayuntamiento, menciona que son más de 100 familias las que viven en zona de riesgo.
Afirma que el cerro cercano al barrio San Pedro se encuentra dañado; pero la temporada ha sido tranquila, llueve de manera normal y Protección Civil Municipal permanece alerta para cualquier eventualidad. Por el momento el municipio se encuentra en alerta amarilla y hay un albergue habilitado con capacidad para 400 personas.